Capítulo 123 123

ARIEL

La grappa me quema la lengua cuando me besa. No es gentil —nada en Sasha Ozerov lo ha sido jamás—, pero no quiero gentileza. Quiero el mordisco de sus dientes, el escozor de su barba incipiente.

Si mañana no me deja adolorida, no lo quiero.

Me alza y me sienta sobre la barra con un gruñido....

Inicia sesión y continúa leyendo