Capítulo 127 127

Las sábanas están frescas contra mis hombros quemados por el sol cuando me meto en la cama. Mamá se ríe de algo que dice Jasmine: esa carcajada profunda, desde el vientre, que no escuchaba desde hace tanto.

A través de la ventana se cuelan más sonidos. Zoya y Sasha, allá afuera en el patio, murmura...

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