Capítulo 146 146

Una brisa agita los brotes que quedan. Él sigue mi mirada hasta la huella de la pezuña de la cabra hundiéndose en la tierra blanda.

—Voy a volver —dice.

—No lo sabes.

—Sí lo sé.

—Una mierda. —Mi risa sabe a salmuera—. Te estás lanzando a la guerra medio curado porque prefieres morir como un rey ...

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