Capítulo 155 155

Mi mano vuela a mi garganta cuando mamá desabrocha su característico collar de perlas, el que ha llevado todos los días desde que yo tenía quince años. Lo primero que se compró para sí misma después de abandonar al hombre que una vez creyó amar.

—Mamá, no... —protesto débilmente, pero ella ya se es...

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