Capítulo 167 167

Ella se queda rondando, porque consentir está en su ADN. Sus dedos se mueven en dirección al pie descarriado de Leo.

—¿Necesitas…?

—Puedes robármelos cuando terminen.

Sonríe con culpabilidad, atrapada con las manos en la masa en pleno Modo Abuela, luego asiente y se desliza de vuelta por el pasil...

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