Capítulo 49 49

—Caer.

Entonces su boca se estrella contra la mía. No es posesión; es borrarlo todo. Reescribe cada torpe tanteo, cada error indiferente e insatisfactorio de mi pasado, y lo reemplaza todo por él, él, él. Sus dientes atrapan mi labio, arrancándome un sonido entrecortado del pecho mientras sus manos...

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