Capítulo 59 59

Considero resistirme. Podría, en teoría. Sasha está de pie, distante, al fondo de la tienda, con las manos enfundadas en los bolsillos y una expresión de desdén remoto y absoluto en la cara. Si me negara, apostaría a que solo apretaría la mandíbula y les ordenaría al personal que cerrara las puertas...

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