Capítulo 85 85

Entrecierra los ojos para examinar su trabajo, lo reajusta y sigue. El pinchazo de la aguja entrando en mi piel una y otra vez se siente como si me estuvieran masticando vivo.

—¿Se fue? —pregunta—. ¿O se fue?

La cocina se mece. Apoyo una palma en la mesa. Firme. Siempre firme.

—¿Importa?

—¡Claro...

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