Capítulo 20 Entre líneas

IAN

Alana está en mi cama. Voluntariamente. Hace menos de veinticuatro horas tenía sus piernas alrededor de mi cintura y ahora duerme a pocos centímetros después de amenazar con tirarme al suelo si ronco.

Mi vida se ha ido oficialmente a la mierda y perdió por completo el sentido. Cierro los ojos ...

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