Capítulo 34 Vida pública

ALANA

A la mañana siguiente cuando termino de arreglarme, Ian ya lleva casi cien páginas del libro. Está en el sofá, con una pierna extendida, el ceño fruncido y tanta concentración que tarda varios segundos en notar que lo observo.

—Te gustó.

—No.

—Vas por la mitad.

—Estoy comprobando hasta dó...

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