Capítulo 100 Mucho

IAN

La mujer de la joyería coloca el tercer anillo frente a mí.

—Este mantiene el perfil discreto que pidió —lo miro.

Diamante redondo, platino, limpio, caro. Perfectamente correcto.

—No —la mujer conserva la sonrisa profesional.

—¿Qué no le gusta?

—Nada.

—Entonces...

—Ese es el proble...

Inicia sesión y continúa leyendo