Capítulo 157 . No te merece

Lluvia.

Una mano se posa en mi hombro y comienza a sacudirme para que despierte, no quiero hacerlo, tengo mucho sueño y mi cuerpo pide a gritos no sacarlo de la infinita comodidad en la que se encuentra. Pero mi estómago protesta y no es un rugido de hambre, los pequeños comienzan a patearme; c...

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