Libro 2 Capítulo 70

El mundo pareció detenerse; los sonidos del aeropuerto, los motores, los anuncios, los susurros, todos se desvanecieron, desvanecieron, por un zumbido agudo en los oídos de Yalda.

—¿Mariah?— jadeó Ioannis, levantándose lentamente y colocando su cuerpo instintivamente entre la pistola y Yalda. —Mari...

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