Capítulo 74

El acantilado no parecía real. Parecía una pintura encargada por un dios griego que quería presumir. Todo era perfecto; el cielo, el agua que fluía abajo, la mezcla de colores, era una obra maestra.

Habían pasado cuatro meses desde la tranquila habitación del hospital, cuatro meses de noches sin do...

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