Capítulo 114 No hay lugar donde estar

❦ Rosalind ❦

Me quedé paralizada.

Mi mente no podía decidir en qué centrarse entre la mano áspera y caliente que me agarraba la mandíbula, o las palabras que acababan de salir de su boca.

Papá. Mamá. Asesinato.

No.

Una risa aguda estalló de mí, quebrada y fina.

—No puedes estar hablando en ser...

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