Capítulo 25 Ave María

❦ Rosalind ❦

—¡Agáchate!

Se apartó, se subió los pantalones y recogió su arma de la cama, dejándome de rodillas, parpadeando para despejar la neblina del deseo.

El sonido de una ametralladora se escuchaba a lo lejos, y el portazo que dio Viktor al salir de la habitación me devolvió a la realidad....

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