Capítulo 36 Cada respiración

❦ Rosalind ❦

El mundo pareció calmarse ante mi confesión.

No había querido decirlo en voz alta. No a él. Acababa de admitir que era débil y que podía ser herida. Que había sido herida.

Mis manos temblaban sobre mis muslos. Me negué a torcer mi dedo prostético, sabiendo que eso lo delataría. Parpa...

Inicia sesión y continúa leyendo