Capítulo 132: La caída fatal

Alexander se estremeció, pero no la soltó. En cambio, la levantó en brazos y comenzó a caminar de regreso al salón de banquetes.

—¡Bájame! ¡Alexander, es tu hermano!

No importaba cuánto ella se resistiera, su agarre seguía siendo de hierro. Se detuvo en la entrada del salón y la miró fríamente.

—...

Inicia sesión y continúa leyendo