Capítulo 28: Explicación

Eleanor estaba atónita.

Sabía que no se había equivocado. Había grabado los nombres de ella y de Sebastián en el colgante de plata. Pero ahora, solo quedaba su nombre.

El nombre de Sebastián había sido raspado.

—¿Qué está tardando tanto?

Mientras Eleanor estaba sumida en sus pensamientos, la voz...

Inicia sesión y continúa leyendo