Capítulo 44: Cosa ardiente y masiva

Los ojos de Harrison se abrieron de par en par por la sorpresa. Seguía mirando a Alexander, asegurándose de que no fuera una alucinación. ¿Cómo podía estar Alexander aquí de repente? Se suponía que estaba en una reunión.

Harrison aceptó rápidamente la realidad. No hizo ningún movimiento para alejar...

Inicia sesión y continúa leyendo