Capítulo 51: El toque repugnante

Eleanor sintió un temor creciente, pero le preocupaba lo que Sebastián pudiera hacer con el recuerdo. Tan pronto como terminó la subasta, fue a buscarlo.

—Ese anillo es inútil para ti. No tiene nada de especial. Dime tu precio; te lo compraré de vuelta —dijo Eleanor.

Sebastián pesó la caja del ani...

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