Capítulo 55: Jódeme y vete

Sus ojos se encontraron y ambos se sorprendieron.

—Te despertaste rápido. Pensé que dormirías un poco más— Alexander se acercó a la cama con un vaso de agua tibia y se sentó.

—¿Por qué sigues aquí?— preguntó Eleanor, confundida. Recordaba haberlo escuchado irse en coche.

—No has comido en todo el...

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