Capítulo 121

El edificio era una cacofonía de ruido, con maldiciones y protestas resonando desde todos lados.

Cedric se detuvo, su mirada barriendo la escena casi caótica. Sus ojos se oscurecieron, y luego habló de nuevo.

Su voz, amplificada por el megáfono, llevaba una autoridad innata que momentáneamente cal...

Inicia sesión y continúa leyendo