Capítulo 187

Al recordar el semblante implacable de Félix aquella noche, Katniss soltó un suspiro suave.

—Lo entiendo, señor Obelon. Gracias.

Se le ocurrió una idea y añadió, con la voz llena de gratitud:

—Le debo la vida. Si no fuera por usted, no estaría aquí. Déjeme invitarlo a cenar esta noche para agrade...

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