Capítulo 37

Cuando Soren terminó de hablar, el rostro de Katniss se tensó casi imperceptiblemente, aunque su sonrisa permaneció fija. Solo sus delgados dedos se apretaron sobre la carpeta, con los nudillos poniéndose blancos.

—Señor Bennett, ¿puedo preguntar por qué?

Su voz se mantuvo firme. —Nos hemos prepar...

Inicia sesión y continúa leyendo