Capítulo 31 Rangos, anillos y Big Ass Betty

Punto de vista de Aeloria

Seguía jodidamente furiosa.

No una furia a fuego lento. No una furia silenciosa. Era de esa furia que se te clava, afilada, en el pecho y te hace cortar cada palabra. Rhyven caminaba a mi lado de todos modos, desesperantemente calmado, y yo no lo miraba. No lo reconocía...

Inicia sesión y continúa leyendo