Capítulo ciento quince

—Buongiorno.

Gen se despertó sobresaltada ante aquella voz extranjera. Matteo se incorporó de golpe, empujándola hacia el colchón al mismo tiempo que levantaba una pistola que pareció materializarse de la nada. Un disparo resonó. Gen gritó y se cubrió los oídos. Un momento de silencio llenó la caba...

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