Capítulo 17 Capítulo 17

—Zaiel, basta —logré decir.

Se detuvo y me puso de pie frente a él.

—Perdón, me dejé llevar —dijo, con la voz ahora ronca.

Me arranqué la peluca y me quedé mirándolo fijamente.

—Lo siento; no debí hacer eso.

Cuando se abrieron las puertas, los tres hombres estaban ahí, evitando mirarme a los oj...

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