Capítulo 28 Capítulo 28

La mañana empezó como todas las demás. Caminé hasta la tiendita de abarrotes cerca del muelle con mi canasta, tarareando una melodía que le había escuchado a Anika en el puesto de frutas. Se sentía como un día cualquiera.

Adentro, llené la canasta con lo de siempre: pan, fruta, unas cuantas latas d...

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