Capítulo 31 Capítulo 31

Tessa

Me quedé mirando el mensaje. ¿Para qué discutir con él? No entiende la libertad. Dejé caer el teléfono en el sofá. Tenía hambre, pero no me daban ganas de cocinar. Fui a la habitación y entré al clóset. Saqué unos cuantos cientos de dólares de mi bolsa; prefería usar el dinero del imbécil...

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