Capítulo 148

Las líneas de su frente se suavizan. Me gusta cuando lo llama un superpoder.

—Si no quieres hacerlo, aquí estoy. Si quieres hacerlo, igual aquí estoy. Siempre estaré aquí. Pero de verdad creo que deberías intentarlo.

Sus labios rozan los míos, como si sellara su promesa. Lo abrazo. Estaré bien.

—...

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