Capítulo 20

María todavía no me habla.

El martes lo aguanté, esperando que se le pasara el cambio de humor, pero no me dijo ni una palabra. Incluso ahora, mientras caminamos hacia nuestros casilleros, está callada. Demasiado callada y nada que ver con ella. La pincho; alza una ceja perfectamente depilada, pero...

Inicia sesión y continúa leyendo