Capítulo 50

No me pongo el broche. Se queda en mi bolsillo.

—¿Por qué sigues tocándote el bolsillo así? —grita María. Es tan ruidosa, gracias a sus audífonos.

Para evitar más gritos, saco la mano del bolsillo. Me coloca un audífono en la oreja y su voz melodiosa me envuelve. Presiono los dedos contra él para ...

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