Endeudado

CAPÍTULO TRECE

NADIA

No tenía idea de quién era él y, sin embargo, mi cuerpo respondió con el vigor de alguien que había sido tocado por él mil veces antes y cuando sus labios encontraron mi cuello, jadeé, sintiendo como si una corriente eléctrica recorriera todo mi cuerpo.

Mi mente razonaba conm...

Inicia sesión y continúa leyendo