Triste realidad

CAPÍTULO VEINTISIETE

NADIA

Podía sentir las miradas penetrantes de Lara y Bethany quemando mi piel.

—No le prestes atención —dijo Alex a Lara mientras comenzaba a desabotonar lentamente su camisa blanca—. Ella es solo un adorno para nuestro placer —les aseguró.

—¿Va a unirse a nosotros, cariño? ...

Inicia sesión y continúa leyendo