Capítulo 238 No es culpa del padre que tengas I

Cuando bajé me encontré con mi padre. Paseaba nerviosamente.

Empecé a reír:

- Parece que eres el novio, padre.

Me miró y sonrió impresionado:

- Te ves hermosa, Su Majestad, mi hija, Alexia D'Auvergne Bretonne.

Mi madre bajó las escaleras conmigo, todavía arreglándose el vestido. Aimê no p...

Inicia sesión y continúa leyendo