Capítulo 85 ¿Qué haces aquí? II

Mientras disminuía la velocidad, no estaba seguro de si el marcador era el correcto. Pero al ver al hombre sin habla, estaba seguro: había batido mi propio récord de velocidad.

Cuando bajé del auto, lo miré con asombro:

- Chica, rompiste el récord...

Corrí hacia él y lo abracé, tan feliz que me sen...

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