Capítulo 160 160

—Mírennos —digo en voz alta, rascándoles detrás de las orejas—. Los perros y su paseadora, viviendo en un cuento de hadas.

Rufus ladea la cabeza, estudiando nuestro reflejo con un aire aristocrático que me hace resoplar de risa. Es como si supiera que se ve bien. El sonido rebota en los pisos de má...

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