Capítulo 24 24

Me siento y miro mi reloj. 12:47 p. m. Katerina llegará exactamente a la 1:15, porque llegar tarde con estilo es parte de su armadura.

A mi alrededor, la multitud de la hora del almuerzo crece, su parloteo es un rugido sordo que no logra ahogar el tronar en mi pecho. No son nervios. Es expectación....

Inicia sesión y continúa leyendo