Capítulo 40 40

No estoy segura de si eso me hace sentir más segura o más aterrorizada.

Los policías y el chico desaparecen en cuestión de segundos, pero el pánico permanece. Se me oprime el pecho, la visión se me nubla, y esa vieja y familiar impotencia me araña la garganta. Odio esto; odio que mi cuerpo me traic...

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