Capítulo 46 46

Katerina lo mira desde arriba, y su sonrisa se vuelve más afilada.

—Hola, chico.

Extiende la mano para acariciarlo, pero Rufus se esconde entre mis piernas, con todo el cuerpo temblando por un gruñido sordo.

Ella simplemente se ríe como si fuera algo gracioso.

—Veo que sigues tan tímido como sie...

Inicia sesión y continúa leyendo