Capítulo 68 68

En respuesta, Berry planta el trasero en el escalón superior del porche de un desconocido, y le doy un premio en la boca.

—Buena chica.

Son cinco maravillosos segundos de silencio. Debería haber sabido que era absurdo esperar que durara para siempre.

El gruñido me llega primero. Profundo, gutura...

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