Capítulo 84 84

Sus labios rozan mi frente por segunda vez. Cierro los ojos y me permito creer durante unos segundos que lo único que quiere es mantenerme a salvo. Me aferro a la fantasía de que mi traición y la pistola que vi descansando en el regazo de Samuil cuando entré en la cabaña no significan nada.

Tal vez...

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