Capítulo 95 95

Abre la puerta del dormitorio de una patada, sin molestarse en bajarme antes de chocar contra mí con un beso que me roba el aliento. Su boca es caliente y exigente, su lengua enredándose con la mía mientras me acorrala contra la pared. Sus manos están en todas partes a la vez, tirando de mi ropa, y ...

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