Capítulo 23 Capítulo sin título

Y entonces, por la puerta, entró Napoleón, el gato blanco de la prima Soraya, con un andar de general y una mirada de asesino a sueldo. Se plantó delante del padrastro y soltó un maullido que no era de gato, sino de león.

—¿Qué...? —el padrastro dio un paso atrás.

—Napoleón no muerde —dijo la seño...

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