Capítulo 37 Capítulo sin título

La prima Eulalia llegó exactamente una hora después, con una furgoneta llena de secadores, tintes, rulos y una sonrisa que prometía desastres capilares. Era una mujer de unos sesenta años, con el pelo morado, gafas de pasta roja y una energía que parecía la de cinco personas juntas.

—¡Familia Moret...

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