Capítulo 49 Capítulo sin título

Bastián miró la cocina, el delantal, los huevos batidos. Miró por la ventana el jardín descuidado, el olivo inclinado, el columpio oxidado. Y sintió que, por primera vez en su vida, estaba exactamente donde debía estar.

—¿Y si no sé pintar? —preguntó.

—Entonces aprenderás —dijo la Nonna, poniéndole ...

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