Capítulo 59 Capítulo sin título

Valentina se sentó. Lentamente. Como si las piernas no le respondieran.

—Tú... ¿tú eras un espía? —preguntó—. ¿Tú? ¿El de las pantuflas de cocodrilo? ¿El que se cae de los tejados? ¿El que espía desde el árbol del vecino?

—Era. Fui. Hace mucho tiempo. Ahora soy un contable jubilado que escribe nov...

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