Capítulo 60 Capítulo sin título

Valentina madre se acercó a él. Le cogió la mano. Y le dijo, con una voz que era mitad ternura, mitad reproche:

—Podrías habérmelo contado.

—No podía.

—Podías.

—No. Porque si te lo contaba, te ponía en peligro. Y yo... yo no podía poner en peligro a la mujer que me hizo reír por primera vez en a...

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