Capítulo 44

Mila se sentó junto a Jed. Sentía el pecho incómodamente apretado.

El rostro de Jed no traicionaba ninguna emoción. No estaba ni impaciente ni celoso. Simplemente continuaba sonriendo por un rato, permitiéndole ir a su propio ritmo.

Ambos podían escuchar a Rori en la escasa cocina. Estaba devorand...

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